Walterio Iraheta

SCALE OF VALUES

January 26th to March 8th 2012

The development of Walterio Iraheta’s piece has been focused, almost from the beginning of his career, to work with new languages. Belonging to the first generation of Salvadorians artists that called themselves as "contemporary," certainly has given a sense of responsibility as an actor in a new regional scenario. This sense has promoted and allowed him to experiment with new forms of expression. This is not the first time that this artist reinvents himself, and we are positive it will not be the last.

Walterio's work reflects on some essential aspects of our society, of our daily lives and what appears to be the immanence of unavoidable and threatening situations that affect us.

The aesthetic factor, the order and the cleaning have been characteristic of his work. Now the artist wanted to enter the numeric item, the account idea, the measurement and calculation, somehow referring to statistics related to violence, but also to how difficult it can be to change patterns of antisocial behavior. As a medium, he uses everyday objects carefully arranged, that acquire new meanings when context is altered.

His pieces with tonal degradations, either in colors or monochrome, can be read as metaphors of tolerance: a reflection about the respect for the ideas, beliefs or practices that may be beyond us. In a society that has been polarized for too long, it seems that the new speeches want to opt out of certain patterns and take alternative paths better suited to the realities of our time.

Rodolfo Molina, January 2012.

 

Walterio Iraheta

ESCALA DE VALORES

26 de enero al 8 de marzo 2012

El desarrollo de la obra de Walterio Iraheta  se ha orientado, casi desde el inicio de su carrera, al trabajo con nuevos  lenguajes. El pertenecer a la primera generación de artistas salvadoreños que se asumieron a sí mismos como “contemporáneos”, sin duda le ha otorgado un sentido de responsabilidad como actor en un nuevo escenario regional. Este sentido le ha impulsado y permitido  la experimentación con nuevas formas de expresión, no es esta la primera vez que este artista se reinventa, y estamos positivos, que no será la última.

La obra de Walterio reflexiona sobre algunos aspectos esenciales de nuestra sociedad, de nuestro diario vivir y de lo que parece ser, la inmanencia de situaciones ineludibles y amenazantes que nos afectan.

El factor estético, el orden y la limpiezahan sido  característicos de su  trabajo; ahora el artista ha querido introducir el elemento numérico, la idea de cuenta, de medida y de cálculo, de algún modo haciendo referencia a las estadísticas en relación a la violencia,  pero también a lo difícil que puede ser modificar patrones de conductas antisociales. Como medio, se vale de objetos cotidianos cuidadosamente dispuestos, que adquieren nuevos significados cuando se altera su contexto.

Sus piezas con degradaciones tonales ya sea en colores, o  monocromático, pueden leerse como metáforas de tolerancia: una reflexión sobre el respeto a las ideas, creencias o prácticas que nos pueden resultar ajenas. En una sociedad que ha permanecido polarizada por demasiado tiempo, parece que los nuevos discursos quieren desvincularse de ciertos patrones y tomar caminos alternos, más acordes a las realidades de nuestro tiempo.

Rodolfo Molina, Enero de 2012