Mario Santizo

THE BURIAL OF COUNT ORGAZ 

September 7th to October 14th, 2012

Mario Santizo (fragment).

Stage is one of our best qualities. We naturally perpetuate what the Baroque artists did: To decorate graves and churches regardless of their creed. We staged banquets, dresses, hairstyles and cakes 15 years as ritualistic activity. The rhetoric of politics and poets of the national landscape ever reach tones and decorations similar to those of cold meat dishes. If we envision a modern or a postmodern project, it is impossible to imagine it without the religious frenzy effect, the crucified bodies, the apocalyptic drama and the counting our up and down passions. They say that where there is nothing, nothing can be wasted.

All the description above is the best framework for positioning a work like Mario Santizo’s. This horrifies, crucifixes removed or moral discomfort all colors. It alters goog people’s consciences, which is usually a step of their fascination. Or because, coming into face to their spectacular digital montages, is like watching a Japanese version of the Passion of Christ without any subtitles.

Rosina Cazali. 

Mario Santizo, Guatemala, 1984. Bachelor in arts with a major in painting. In 2004 he participated in the first group exhibition Meat, Soup and Cookies. One year later he made Baroque Father and Phlegmatic Man Band in the Guatemalan American Institute (IGA) and participated in two acts of the play "Part" in the The Penthouse gallery. In 2006 participated in the contest organized by Helvetas, where he obtained an honorable mention the following year he held his first solo exhibition at the Gallery Boxes attic and in 2008 obtained the Recording Artist Mention under 25 years old at the Second National Exhibition of Printmaking and third place in the Juannio Competition. In 2010 he participated in the X Biennial of Cuenca in Ecuador, the Bienal of Arte Paiz and Photo 30. He is the founder of the collective Mala Vibra Social Club.


Mario Santizo

EL ENTIERRO DEL CONDE DE ORGAZ

7 de septiembre al 14 de octubre de 2012

Mario Santizo (fragmento). 

Escenificar es una de nuestras mejores dotes. Perpetuamos con naturalidad lo que hacían artistas del barroco: Decorar tumbas e iglesias sin importar el credo. Escenificamos los banquetes, los vestidos, los peinados y los pasteles de 15 años como actividad ritualística. La retórica de políticos y poetas del paisaje nacional llegan a alcanzar tonos y adornos semejantes a los de los platos de fiambre. Si ambicionamos un proyecto moderno o -en fin- posmoderno es imposible imaginarlo sin la vigencia del frenesí religioso, los cuerpos crucificados, el drama apocalíptico y el recuento de nuestras altas y bajas pasiones. Dicen que donde no hay nada, nada puede ser despilfarrado. Todo lo anterior es el mejor marco para situar una obra como la de Mario Santizo. Ésta horroriza, saca crucifijos o incomodidades morales de todos los colores. Altera las conciencias de las personas buenas, lo cual generalmente está a un paso de su fascinación. O porque, encontrarse frente a sus espectaculares montajes digitales, es como ver una versión japonesa de la Pasión de Cristo sin subtítulos.

Rosina Cazali

Mario Santizo, Guatemala, 1984. Bachiller en artes plásticas con especialidad en pintura. En el 2004 participó en la primera exhibición colectiva Carne, sopa y galletas, un año más tarde realizó Padre barroco y el flemático hombre banda en el Instituto Guatemalteco Americano (IGA) y participó en la obra teatral “Pieza” en dos actos en la galería El Ático. En el 2006 participó en el certamen organizado por Helvetas, donde obtiene una Mención Honorífica, al año siguiente realiza su primera exposición individual Cajas en la Galería El Ático y en 2008 obtiene la Mención Artista Grabador menor de 25 años en el II Salón Nacional del Grabado y Tercer Lugar en el Certamen Juannio. En el 2010 participó en la X Bienal de Cuenca en Ecuador, la Bienal de Arte Paiz y Foto 30; es fundador del colectivo Mala Vibra Social Club.